martes, 28 de abril de 2009
Y que más - Los Piojos
Decís que me porto como un chico
pero nadie te ama como yo
decís que soy cruel por lo que digo
pero nadie te ama como yo.
Como un borracho necesita un bar
como un preso libertad, te necesito,
como un mendigo un poco de pan
como un ciego imaginar, te necesito.
Y qué más, y qué más, y quemás
por este amor
y qué más, y qué mas, y quemás...
Decís que esto no tiene sentido
y qué sentido tiene una canción
si no puede darme lo que pido
bueno, que me sirva de canción.
Y qué más, y qué más, y quemás...
Como un borracho necesita un bar...
Ay si supieras las horas, qué buenas horas
las horas que vi pasar
las horas que vi pasar
Y qué más, y qué más, y quemás...
viernes, 24 de abril de 2009
Canal 14
De los creadores de Canal 12, llega Canal 14, la principal competencia de Canal 12.
Porque queremos lo mejor para vos, te presentamos la programación de nuestro canal, mucho más banalidad, mucho más perversión, mucho más ignorancia, mucho más tetas y culos al aire, mucho más de lo que vos querés…
Lunes: “Divertículos”
Una comedia sobre un grupo de jocosos médicos que hacen de las suyas en un hospital público de Laferrere.
Esta semana, un episodio imperdible: El Dr. Gangrena (interpretado por Ernesto Troncoso) invita a cenar a la enfermera Gladys Apósito (la vedette travesti Shamila Manduca) y terminan la noche en la sala 102 del sector urología del hospital. Ambos se sorprenderán cuando se encuentren en la misma habitación con una orgía protagonizada por el inefable director Migraña (Arturo Pajoni), los Doctores Urticaria y Hematoma, dos pacientes recién operados de hemorroides, parte del personal de maestranza, un enano de jardín y el plantel completo de Douglas Haig de Pergamino.
Martes: “Chiquilines”
La tira que todos los púberes argentinos eligen día a día.
Seis chicos de un colegio “bien” de zona norte: Tobias, Martu, Clari, Cande, Ferchu y Vane. Ellos no se llevan para nada bien, pero descubren que juntos pueden ser más fuertes para lograr un objetivo en común: la justicia por un profesor al que despiden por ser un tipo mas o menos piola.
Miércoles: “Noche de películas candentes”
Te damos los estrenos que vos elegís: “La novia de papá es una ninfómana”, “La colegiala y el bombero IV” y “Las enfermeras vacunan desnudas”.
A su término, un programa para los más chiquitos “La isla de Magalí”.
Magalí te trae los dibujitos más “diver” que hacen furor entre los chicos Corea del norte. Además Tontón, nuestro oso hormiguero gigante, te enseña a hacer una bomba de plutonio artesanal para que la utilices en clase y seas el más pistola de todos tus compañeritos; y como siempre jugamos al dígalo con mímica para que te ganes un balero… ¿no sabés lo que es un balero? Preguntale a tu papá entonces, pero ahora no porque después de las películas debe estar con mamá o por ahí con alguna prost…
Jueves: “¡Qué Jarana!”
Un elenco impresionante de humoristas de primer nivel internacional lleva a cabo una serie de cámaras indiscretas para morirnos de risa.
Esta semana, le hacemos creer a un hombre que tiene un grave problema en el corazón y lo operamos con estudiantes de medicina de segundo año. Cuando despierta, no solo descubre que todo era una farsa en complicidad con su mujer, sino que también le operamos las tetas.
Viernes: “Vocales”
Un reality show para elegir a la mejor voz del país.
Durante cuatro meses 25 participantes deben convivir en una casa totalmente aislada de la sociedad y tener sexo entre ellos, revelar los secretos más oscuros de sus vidas y boludear todo el día… ah, y cantar, pero eso es lo de menos…
Si querés participar del programa, te esperamos para el casting en el Club Ucraniano de Ituzaingó.
Se requiere poseer al menos una de las siguientes condiciones:
Transexual, asesino serial, perverso, ex presidiario, adicto a cualquier cosa, flogger, y sobre todo, no saber hablar con propiedad.
Sábado: “Un cacho de cultura”
Porque tan bruto no se puede ser, llega “Un cacho de cultura”. Esta semana analizamos los libros de Guillermo Cóppolla, El Bambino Veira y Belén Francese, éxitos de ventas en todo el país.
Domingo: "Informe deportivo"
Todo el deporte lo tenés en el Canal 14.
Esta semana los playoffs de la liga estadounidense de lucha de mujeres en el lodo, con cobertura especial de nuestro notero estrella más estúpido, Pancho Graneros, desde Columbia, Missouri. Toda su simpatía y ocurrencia en el certamen más importante del año.
Además, como todos los domingos, las mejores peleas entre barra bravas en todas las canchas del país y entrevistas exclusivas con las promotoras del automovilismo nacional e internacional. Si queda tiempo, te pasamos los goles de los partidos.
A su término, “Informe País”, un noticiero semanal con todas las noticias favorables del gobierno. Hasta ahora nunca se emitió.
Porque queremos lo mejor para vos, te decimos lo que hay que ver… ¡Canal 14!
La misma basura que ves en otros canales, pero mucho más. ¿Por qué? Porque somos mucho más… que vos.
Entrada relacionada: "Canal 12"
lunes, 20 de abril de 2009
Aurora
Maestra: ¡canten alumnos!
Alumno: Señorita, disculpe…
Maestra: ¡después me dice Arismendi, respete y cante por favor!
Alumno: pero maestra, no puedo cantar.
Maestra: ¡CANTE CANEJO!
Alumno: me siento mal, hace frío, me duele la garganta y tengo fiebre…
Maestra: pero por favor…
Alumno: Además todo me da vueltas, creo que me voy a desmayar…
Maestra: Arismendi, sus excusas no me mueven un pelo. A mi me dejó el infeliz de mi marido por la arpía de quinto grado y no digo nada y vengo a trabajar, así que cante.
Alumno: Necesito ir al médico, se me nubla la vista…
Maestra: Mire Arismendi, si no canta va a levantarse el cadáver de Belgrano y lo va a hacer cantar a patadas en el culo. ¿Acaso quiere eso usted? ¿Molestar al pobre de Belgrano que hizo tanto por nuestra patria? ¿Sabe lo que es usted? Usted es un desagradecido… Arismendi… Arismendi, a mi me presta atención cuando le hablo. Vamos Arismendi, levántese y respire… Arismendi, tiene un cero en conducta.
miércoles, 15 de abril de 2009
Ex cliente
Lean la carta que transcribo tal cual. Van a ver que parece un chiste, pero es real .
Estimado ex cliente de Internet:
Hace un tiempo notamos que decidiste alejarte de Fibertel. No sabemos donde te fuiste. Y si es que cambiaste de proveedor, tampoco sabemos si estás conforme o si tenés ganas de volver.
Volver…
Esto último seria una grata noticia para nosotros, ya que nunca quisimos que te fueras. Hicimos todo lo posible para que vuelvas. Perfeccionamos aquellos aspectos del servicio que considerábamos que podían mejorarse.
Es tan grande el deseo que tenemos de que te acerques nuevamente a Fibertel y compruebes las mejoras, que te proponemos dos opciones de combo a precios increíbles para que sumes Fibertel a tu actual servicio de Cablevisión.
Estamos poniéndonos en campaña para que vuelvas a estar entre nosotros. Y si hicimos la letra un poco chica, es justamente por eso. Queremos que te acerques.
viernes, 10 de abril de 2009
Nuevos billetes
“En el marco de los festejos del Bicentenario de la Revolución de Mayo el dinero aportaría su propia revolución: los billetes refrescarían sus rostros para el próximo año. Los billetes, habituados a los rostros de los próceres y presidentes de la república, cambiarían sus diseños y serían sustituidos por rostros de personajes del ámbito cultural o científico.”
(Diario Crítica 24-03-09 http://criticadigital.com/impresa/index.php?secc=nota&nid=21775 )
Se ve que quieren cambiar las caras que aparecen en los billetes por el tema del Bicentenario.
Ya se barajan nombres de reconocidas personalidades argentinas, admiradas en el mundo entero como Wanda Nara, “el indio” Bazán Vera, Roberto Giordano, Karina Jelinek, Jorge Corona, Luisa Delfino, el que hacia de “El Dragón” en los Exterminators, Rozin o Chirolita.
Hoy me quisieron dar caramelos por vuelto.
“Disculpe, ¿acaso yo le pago a usted con caramelos? No, entonces déme vuelto.”
En fin, lo mismo de siempre.
Esto me lleva a pensar en que yo pondría caramelos en los billetes.
Por ejemplo en el de dos pesos, un “Media hora”; en los de cinco podríamos poner un “Billiken”. Unos “Stani” en los billetes de diez, no estaría nada mal, y en los de veinte, un paquete de pastillas “DRF”. En los de cincuenta pesos, unos de esos de dulce de leche, cualquiera sea; y en los de cien, “Sugus”, claro.
A continuación les dejo unos billetes de estos que andan diseñando. Sugar, gracias a sus contactos y a habilidades insospechadas incluso por él mismo, pudo conseguirlos para mostrarles a sus estimados lectores.
Advertencia: No busque un grisín para cortarse las venas ya que las siguientes ilustraciones puede que no sean los modelos de billetes definitivos.
Héctor "Bambino" Veira sería el preferido de los adolescentes.
Vicente Viloni, un nuevo prócer argentino, no cabe dudas.
Profesor Neurus. ¿Quién no tiene un profesor Neurus dentro suyo?
Oggi Junco. Filósofo contemporáno.
Carlitos Balá, un grande de todos los tiempos..
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martes, 7 de abril de 2009
¿No son iguales? II

¿Hay necesidad de hacer los envases tan parecidos? Yo me confundo y termino comprando siempre el más feo.
martes, 31 de marzo de 2009
Ojos de Video Tape - Charly García
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No tengo agua caliente en el calefón no tengo que escribir canciones de amor.
No ves que espero resucitar mientras miras esos ojos de videotape.
Ya llega aquél exámen del bien y el mal.
Ya llegan las noticias cruzando el mar.
No ves que el mundo gira al revés, mientras miras esos ojos de videotape.
Este mundo exclamará por siempre la película que ví una vez y este mundo te dirá por siempre que es mejor mirar a la pared.
Ya tienes las postales del Paraguay ya tienes las valijas sobre el diván.
Te vas, el mundo gira al revés mientras miras esos ojos de videotape.
Este mundo exclamará por siempre la película que ví una vez y este mundo te dirá por siempre que es mejor mirar a la pared.
Para una copia de este episodio, mande 25 dólares a la estación (nah, pero si quieren este video o alguno otro, manden un mail... ¿se viene la tienda virtual?).
viernes, 27 de marzo de 2009
Encuentro casual
- No, usted no me decía nada, estaba callado.
- ¿Acaso no le estaba hablando sobre la interesante vida que lleva el Tatú Carreta en el impenetrable chaqueño?
- No, me estaba comentando sobre el efecto invernadero en los países escandinavos y sus consecuencias en la población mundial.
- ¿Pero cómo, no era que estaba callado?
- No sé, no lo conozco.
- Disculpe, que descortés de mi parte, soy Rómulo.
- Andrea, mucho gusto. Me gustaría seguir conversando, pero ya va a comenzar la película.
- ¿Película? yo creí que estábamos en un teatro a la espera del comienzo de “Sueño de una noche de verano”, o al menos eso dice la entrada.
- A ver, permítame… ¡Pero esto es un boleto de colectivo! Y encima de 1,10… no, no sirve, si al menos hubiera sacado de un peso 25…
- A decir verdad, no vine a ver ninguna obra, ni película. Me colé en la sala solo para hablarle. La vi entrar al recinto desde el colectivo y me bajé sólo por usted.
- Es la excusa más barata que escuché.
- Así es, un peso con diez más precisamente. Como sea, ¿quiere ir a tomar algo luego de la función?
- No creo que a mi novio le guste la idea.
- No tiene porqué enterarse.
- Sí tiene, porque está a mi lado.
- A su lado estoy yo.
- A mi otro lado.
- A su otro lado no hay nadie.
- ¡Pero otra vez me dejó plantada este granuja!
- Entonces, ¿Qué le parece si la invito a tomar algo?
- Déle, y ya que estamos me comenta sobre la interesante vida que lleva el Tatú Carreta en el impenetrable chaqueño, tema que me fascina como pocos.
- Claro, lo que le estaba contando antes.
- No, antes me comentaba del efecto invernadero en los países escandinavos y sus consecuencias en la población mundial.
- Mire usted, juraría que estuve callado.
- Entonces, ¿quedamos así?
- ¿Así cómo? ¿Callados?
- No.
- ¿Así que vamos a hablar sobre la interesante vida que lleva el Tatú Carreta en el impenetrable chaqueño, tema que la fascina como pocos?
- No.
- ¿Así que vamos a debatir sobre el efecto invernadero en los países escandinavos y sus consecuencias en la población mundial?
- No.
- ¿Así que…
- ¡Cállese un poco, caramba!
- Por eso, usted quiere que vuelva a estar callado, ¡Sí le dije recién!
- No, basta. Usted es un pesado.
- …
- Digo que quedemos así, que vamos a tomar algo después del concierto.
- ¿No era una película?
- De todos modos ya terminó, así que vamos.
miércoles, 25 de marzo de 2009
viernes, 20 de marzo de 2009
miércoles, 18 de marzo de 2009
Cuestión de cortesía
- ¿Se quiere sentar, Señorita?
- ¡No estoy embarazada!
- ¿¡Usted que entendió!? Simplemente le ofrecí el asiento, pero deje, mejor se lo doy a la embarazada que está subiendo.
lunes, 16 de marzo de 2009
Premio "Blog de Oro"

En el día de ayer, he recibido el premio “Blog de Oro” por parte de:
Aquí las reglas del premio:
-Exhibir la imagen.
-Poner el enlace de la persona que te lo ha regalado.
-Elegir 10 personas para pasárselo.
-Escribirles un mensaje en su blog para que se enteren de su premio.
Para dar a conocer los elegidos vamos a llamar a que suban al escenario a Teté Coustarot y Fernando Bravo
Teté: Muchas gracias Sugar por invitarnos, Buenas noches Fernando.
Fernando Bravo: Buenas noches Teté.
Teté: ¡qué nervios!
Fernando Bravo: Así es, muy emocionante velada…y los elegidos son:
Invisiblemente
http://invisiblemente.blogspot.com/
La pelota no dobla
http://la-pelota-no-dobla.blogspot.com/
Spanish Is Different
http://www.titanesenlaweb.blogspot.com/
Electrical storm
http://coffee-is-cold.blogspot.com/
Escribiendo fútbol
http://futbolanonimato.blogspot.com/
En la luna de Valencia
http://nefivalencia.blogspot.com/
Suerte perdida
http://suerteperdida.blogspot.com/
Festejando los sentidos
http://festejandolossentidos.blogspot.com/
Rumores del ascenso
http://rumoresdelascenso.blogspot.com/
El karma de vivir al sur
http://unfrioyrotoaleluya.blogspot.com/
martes, 10 de marzo de 2009
jueves, 5 de marzo de 2009
lunes, 2 de marzo de 2009
Una chica recatada
martes, 24 de febrero de 2009
Juntos a la par - Pappo
Le he pedido tanto a Dios, que al final oyó mi voz, por la noche a mas tardar, llendo juntos a la par.
Cartas de amor en el hall, se secan con el sol, lejos de la gran ciudad ella es mi felicidad, nada como ir juntos a la mar.
Nada como ir Juntos a la par, mil caminos desandar, el honor no lo perdi, ese héroe que hay en mi, nada como ir juntos a la par.
Se su nombre se su edad, y sus gustos en la intimidad, cuando un corazón se entrega y el mañana nunca llega que mas puedo hacer.
Nada como ir juntos a la par y caminos desandar, el honor no lo perdí, ese heroe que hay en mi, nada como ir juntos a la par.
El honor no lo perdi, ese heroe que hay en mi, Nada como ir juntos a la par.
sábado, 21 de febrero de 2009
Pequeño placer
Lo placentero es esa sensación de intimidad entre lo que me está sacando una sonrisa y yo, simplemente porque es algo mío y sólo mío. Aquel señor de bermudas, medias blancas y ojotas que cruza la calle sin mirar nunca va a saber de qué me estoy riendo, porque es algo mío... ¿ya lo dije, no?
-Mirá Clotilde, el tonto se ríe solo -le dice un viejo que pasa a mi lado a su mujer.
-Si, ¿no es buenísimo? -le respondo-. Es la forma de evitar llegar a ser un viejo amargado como usted. ¡Señor, Clotilde, que tengan un buen día!
miércoles, 18 de febrero de 2009
Tapas de discos
The Strokes - Is this it (una de sus dos tapas)

Led Zeppelin - Led Zeppelin I

The Rolling Stones - Beggars Banquet

The Beatles - Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band

Red Hot Chili Peppers - Californication
sábado, 14 de febrero de 2009
Historia de la manzana misteriosa de Parque Chas
"Le juro profesora, le juro que la tarea se la comió el... canario".
Asi es que hoy les dejo este escrito de Dolina, un favorito de la casa, en lugar de la genialidad que les tenía preparado.
Ah, esta es la entrada o posteo o lo que sea número 100. Yo no creo que eso amerite algo especial, pero al fin y al cabo es un buen número (también lo son el 21 y el 99).
¡Pitos y matracas!
Historia de la manzana misteriosa de Parque Chas
Existe en el barrio de Parque Chas una manzana acotada por las calles Berna, Marsella, La Haya y Ginebra.
No es posible dar la vuelta a esa manzana.
Si alguien lo intenta, aparece en cualquier otro lugar del barrio, por más que haya observado el método riguroso de girar siempre a la izquierda o siempre a la derecha.
Muchos investigadores han intentado la experiencia formando grupos numerosos. Los resultados han sido desalentadores. A veces sucede que el paseante sigue en la misma calle aún después de doblar una esquina.
En 1957, un grupo de exploradores franceses desembocó inexplicablemente en la estación de Villa Urquiza.
Urbanistas catalanes probaron suerte formando dos equipos y partiendo cada uno en dirección opuesta. En cualquier manzana de la ciudad es fatal que los grupos se encuentren en la mitad del recorrido. Pero en este lugar no sucede tal cosa y hasta se han dado casos en que un equipo alcanza al otro por detrás.
Los más pertinaces han realizado excursiones a través de los fondos de las casas, con el resultado de aparecer siempre dejando a sus espaldas calles que no habían cruzado jamás.
En estas experiencias se descubrió que muchos vecinos son incapaces de indicar en qué calle viven. Asimismo existen casas que no dan a ninguna calle. Sus habitantes se alimentan de sus propios cultivos o de lo que generosamente les pasan por sobre las medianeras.
Los taxistas afirman que ningún camino conduce a la esquina de Ávalos y Cádiz y que por lo tanto es imposible llegar a ese lugar.
En realidad, conviene no acercarse nunca a Parque Chas.
martes, 10 de febrero de 2009
Caramba y lástima - Mario Benedetti
Por ese entonces, ya se tiraba la manteca al techo y el Flaco había recurrido a una honda para arrojar las aceitunas.
-¡Que hable Gómez! -dijo alguien que no era Gómez.
-¡Que hable! -confirmó el coro, exhalando un débil hipo de vino chileno, mientras un mozo rubio, de ojos descoloridos, llenaba por cuarta vez todas las copas.Gómez, en una esquina, se puso de pie y lo bajaron de un servilletazo. El maitre cara-de-garbanzo sonrió comprensivo.
-¡Déjenlo! ¡Déjenlo hablar! -gritó Canales, y lo dejaron, satisfechos del tácito armisticio que les permitía a todos terminar el corderito.
Gómez, ingenuo, rechoncho y siempre fatigado, creía aún que era posible tomar en serio sus aires de orador y desde la mañana había preparado un complicado brindis, que era, con pocas variantes, cuanto su memoria había podido conservar de su propia despedida de soltero.
-Yo...- bueno... en realidad... ¿qué voy a decir.. y no me creo el más indicado... que no sea desearle aquí al amigo Ruiz la mejor de las felicidades... y que... al comenzar esta nueva etapa... junto a la compañera que ha elegido...
-¡Bien, gordo, bien! -gritó el coro-. ¡Así se habla!
Pese a las palmaditas en la espalda y a los frenéticos aplausos, Gómez quería seguir. Frente al peligro, Ortega optó por levantarse; tosió, se puso serio, y en medio de las risas contenidas de aquellos pocos que ya sabían lo que venía, habló lentamente, con tono solemne y ceremonioso.
-Las palabras del compañero, tan sinceras y humanas, sin falsos oropeles, han logrado una vez más conmoverme. Sé que el amigo Ruiz, feliz destinatario de las mismas, es todo modestia, todo corazón. Pero yo, si estuviera en su lugar, y creo que con esto no hago más que interpretar su sentir, le hubiera respondido con aquella vieja canción del Sur. (Aquí se detuvo, tieso aún; de pronto, como impulsado por un resorte y con su mejor expresión de energúmeno, se puso a berrear.)
¡Andacagaar aandacagaar!
La explosión fue unánime. En tanto que la risa y los eructos lo permitieron, todos coreaban la vieja canción del Sur. Gonzalito, tomándose el estómago y quejándose como una parturienta, se recostaba en el pecho traspirado de Silva, que tampoco podía con su propia risa. Canales, a quien el chiste había sorprendido mientras bebía, se había atorado y distribuía vino chileno mediante una tos seca, eléctrica, en tanto que Valdés había encontrado un -buen pretexto para darle trompadas entre los hombros. Gómez, el pobre, se había sentado y movía los labios como si rezara. Pero no rezaba.
Lo cierto era que nadie se ocupaba en ese momento de Ruiz, quien de todos modos era el festejado. Cuando Gómez había empezado su discurso, cuatro o cinco cabezas se volvieron para mirarle y él se puso encarnado, no por el vino, ya que sólo bebía agua mineral. Después lo olvidaron. Mejor, a él no le gustaba este modo ruidos o de ponerse alegre. Tenía veintitrés años, se casaba mañana y llevaba consigo el secreto de su virginidad. Hacía siete años se había cruzado con Emilia y había prometido dedicarle esa ofrenda: iría puro al matrimonio. Era, naturalmente, tímido, y eso lo había ayudado a cumplir. A veces no se daba cuenta de que para él hubiera sido mayor sacrificio abordar una mujer que evitarla.
«¡Contate el de la sirvientita!», le pidió Gonzalito a Ortega, sobre los últimos despojos de su copa melba. Y Ortega contó también el de la sirvientita. Cuando concluyó: « ¡No, vieja, que estoy con la barra! », unos pocos golpearon la mesa y otros se echaron hacia atrás en las sillas buscando escape a una risa incontenible. Todo un éxito.
Emilia. Tenía diecinueve años y parecía más joven aún. La nariz respingada y las mejillas lisas, sin lunares ni pecas. Ojos gris verde. Linda. Sobre todo fresca.
-Che, Ruiz, tenés que tomar algo.
Se habían acordado de él. Mala pata. Estaba tan tranquilo.
-Me hace mal.
-¿Qué te va a hacer? Pero, ¿qué sos ... ? ¿una florcita?
-Vos sabés que nunca tomo... Por el hígado.
-Pero, viejo, si hoy no te echás la cana al aire... no sé para cuándo. Te queda poco.
Emilla. Una cosita frágil. Reía, sonreía, lagrimeaba en el cine, siempre parecía digna de piedad. A él le gustaba pasarle un brazo por los hombros y a ella le gustaba sentirse protegida. Hija natural; el padrastro, un energúmeno, siempre la había castigado. Mañana: la liberación. Él había repasado varias veces los pormenores de su futuro tratamiento de ternura.
-Así me gusta... No faltaba menos. ¿Qué somos? ¿Machos o renacuajos?
-Renacuajos -chilló alguien.
-Tomá otra copita, que para un estreno este chilenito es lo más apropiado.
Sentía calor en las mejillas y un absurdo optimismo. Emilia. Viva Emilia. Todos eran simpáticos, generosos, alegres; eran sus compañeros, sus hermanos, su vida. Otra copita, así me gusta.
-Ahora mandate las recomendaciones, Flaco -dijo Gonzalito.
-Sí, las recomendaciones -confirmó el otro.
Nadie las ignoraba, pero estaban dispuestos a reírse de nuevo, estaban dispuestos a cualquier sacrificio con tal de reírse. Ortega, por ejemplo, ya había vomitado sobre una silla desocupada. El Flaco sacó un papel del bolsillo, y así, sentado nomás, con las letras que le bailaban frente a los lentes, leyó el famoso decálogo.
-El matrimonio es una institución a la que es preciso entrar con cuidado, lubricando el ardiente deseo con el mágico ungüento de la ternura y de la comprensión...Ruiz, desde luego mareado, quitó para sí mismo de un manotazo el velo de corrección que cubría aquella vieja obscenidad. Festejó con los otros y entre las carcajadas le salió algún gallo, como si estuviera cambiando la risa.Entonces alguien lo tomó de un brazo, uno de sus hermanos generosos y alegres, viva Emilia. Otra botella que se rompe. «Nos vamos.» En buena hora. Pasaron a los tumbos entre las sillas vacías, frente al maitre con cara de garbanzo, que ya no sonreía, más bien parecía decirle al mozo rubio, de ojos claros: «Estos taraditos toman cuatro copas y ya se creen obligados a vomitar. »
Mañana la liberación. Por primera vez recuerda a Emilia en términos de sexo. ¿Cómo será ella? ¿Cómo será todo? Él, precavido, había leído a Van de Velde, los tres volúmenes. Nadie va a sufrir.
-A mí los bravos -dijo Ortega, ya repuesto del vómito. -Vamos a la ruleta.
-Si te dejan entrar.
-Vayan ustedes -dijo Silva-. Nosotros vamos a mostrar a este niño lo que es un cabaret.
Se apuntaron el Flaco y Gonzalito. Gómez se escurrió disculpándose con cara de hogar.
Entraron a duras penas en el autito de Silva. Ruiz lo veía manejar por Colonia, siguiendo la milonga de la radio, pero lo hallaba natural, una pavada de tan fácil. Hasta él hubiera podido empuííar el volante. Era tan sencillo.No cabían en la mesa. Cuatro hombres y cuatro mujeres. El sentía los pelos rubios y gruesos de la muchacha en su mentón semilampiño. El Flaco bailaba con la más petisa, en el centro mismo de la pista, un dedo en alto y haciéndose el nene. Silva arrimaba su aliento fogoso al rostro impávido de la pardita y a toda costa quería emprenderla con el seno izquierdo. Gonzalito, en cambio, catequizaba a la suya en un lenguaje inesperado: «¿A vos no te explicó nadie el misterio de la Santísima Trinidad? La virginidad de María se originó en un error de traducción. »
La bofetada sonó como un tiro. «A mí no me insultés, podridito. »
Entonces Ruiz, que empuñaba la copa de champagne como si fuera un cetro, lo vio al fin todo claror. Su virginidad era un error de traducción. La cintura de la mujer, desnuda bajo el vestidito y que podía ser palpada sin desperdicio, le había ayudado mucho a comprenderlo. Era un error. Gonzalito, su fiel hermano, su viejo camarada, se lo había revelado.
El Flaco discutía ahora con un diputado de la catorce sobre las cuatro épocas de Gardel. La petisa se aburría y él, para conformarla, le palmeaba las nalgas y le daba whisky. Silva, menos ensimismado, había desaparecido con la pardita.De pronto Ruiz se encontró bailando. A la mujer le faltaban dos dientes cuando sonreía. Si se ponía seria, no estaba mal. La espalda de ella sudaba en su mano derecha. Emilia.
-¿Qué te parece si levantamos campamento? -preguntó el Flaco-. Yo voy a establecerme por ahí con la petisa. ¿Y vos?¿Cuándo y cómo habían entrado? La muchacha, de frente a él, tenía en el vientre una cicatriz profunda pero antigua.
-¿Cómo te la hiciste?
-¡Ufa! Qué pesado. jugando a la escoba me la hice.Vestida parecía más delgada. Pero no; había donde agarrarse. El espejo le mostraba, además, una franja de urticaria a la altura del riñón. Veinte años, acaso veintiuno. Emilia tenía diecinueve.
-Decime... ¿Estás borracho perdido o de veras sos nuevito? ¡Qué changa! Voy a recomendarte a mi tía, que es educacionista...
Claro que es nuevo. Justamente. Emilia merece esta pureza.Con el peso de la mujer, el elástico suena lánguidamente. El brazo de ella por poco lo asfixia. Era nuevo. Caramba.
-¿Qué hora es? -dijo en voz alta para sí y estaba despejándose.
Por entre los dientes que mordían un alfiler de gancho, la mujer dijo algo que podía ser: «Las tres».
Las tres del día primero. Horrible, todo perdido, nada para ofrecer. Emilia. Emilia. Emilla. La liberación, precisamente hoy. Nada más que hoy. Sólo queda hoy. Pucha qué lástima.





