Si el mozo cree que me voy a comer las masitas que trajo con el café, está muy equivocado. Tienen una pinta…
Seguro que en las guerras usan algo similar para torturar a los enemigos capturados.

Preste atención señora para no convertirse en víctima de estos sujetos, tome nota…
-¿Elegiste el rojo? Si, es el más lindo. Ah, ¿el azul? Si, es el más lindo.
-No lo tengo en negro, lo tengo es amarillo flúo, ¿es lo mismo?
-Si, son dos talles más grande que el que me pediste, pero se usa holgado.
-Si, son dos talles más chico que el que me pediste, pero se usa al cuerpo.
-Me mata como te queda el amarillo flúo…
Claro, sirve para no gastar tanto en electricidad. De hecho en casa no uso más luces, no compro más foquitos, pongo dos o tres buzos fosforescentes colgados del techo y ni te das cuenta. A veces sentís que estás en medio de un accidente nuclear, pero te acostumbras… cuando lees, eso si, te lloran los ojos. Pero hoy en día casi nadie lee, vio.
-Cuando lo lavás, toma un poquito
Listo, encoge cinco talles.
-¿Si es de mujer? No, es unisex.
Dice sobre una remera rosa con la cara de Madonna y escote pronunciado.
-Esta prenda tiene una rebaja del 40%
O sea que antes me estaban estafando.
-No te queda grande para nada. Mirá que esto se usa con algo de ropa abajo.
Cinco remeras, dos pulloveres y una campera de corderito. Talles especiales me dio la mina.
-Yo me llevé una igual y me salió buenísima.
mmm… Desconfiar.
-Yo me llevé la misma y me salió buenísima.
-¿Una igual a esta?
-No, la misma. Esa que te estás llevando vos… la lavé antes, eh.
-Esta que tengo puesta es “M”. ¿Así es tu novia?
-No… como decirlo y que no te ofendas… menos culon…
-¿Menos caderota?
-¡Eso!... uf, gracias, casi te digo una barbaridad y hubiera quedado muy mal.
-50% off
El otro día viene mi tía a casa y me dice “fui a comprarte un pantalón a esa casa de ropa que tanto te gusta y no tiene probador, pero terminé comprándote esto”, mientras me entrega una lata de repelente para mosquitos.
“Estaba a mitad de precio”
-Está on sale
Yo: ¿González quiso decir? No, no sé quien es González.
Vendedora: No, que es on sale.
Yo: Yo Sugar Sixx, no González. Tu vendedora.
Vendedora: ¿Sugar Sixx? ¿El del blog cultural?
Yo: El mismo
Vendedora: No puedo creer estar frente a vos, poder conocer tu rostro… dejame besarte los pies. Yo: No hace falta… dejá… ¡Soltame!
Vendedora: Con mi vieja te sintonizamos todas las noches en la 101.2
Yo: Me alegro, pero creo que estás confundida porque yo no salgo por…
Vendedora: ¡Miguel! ¡Miguel! Mirá quien está acá: ¡Sugar Sixx!
Miguel: ¡No te lo puedo creer! Te sigo desde que jugabas en Barracas Central. En la tele sos mas alto que en persona.
Yo: Bue… me alegro, pero creo que se equivocan de…
Vendedora: ¿Te puedo sacar una foto?
Yo: Mirá, preferiría que no. Los Superhéroes como yo tenemos que conservar nuestra identidad, es más, ahora a ustedes dos los voy a tener que matar.
Miguel: (Mientras tira una carcajada grotesca) Este tipo me puede, es más gracioso en persona que en el teatro… pero dele “Azúcar Seiss”, una foto nomás para ponerla en el local junto con la de Piñón Fijo a cara lavada y el Caballero Rojo sin máscara.
Yo: No flaco, déjenme en paz.
En ese momento entra una vieja al negocio que me mira y se sorprende: ¡González!
Bonus
-Liquidación total
Uno pasa por la vidriera del local y lee “liquidación total”, lo primero que piensa es que se está estrenando la última película de Stallone, lógico.
Incluso hay cola de gente esperando para sacar boletos para las funciones.
Al comienzo el dueño del local no entendía mucho, pero después se avivó y comenzó a vender entradas para la función de la noche, cuando el negocio ya estaba cerrado. El tipo te daba unos boletos de colectivo. La gente leía “línea 143” y pensaba que se trataba de la numeración de los asientos del cine.
La gente volvía por la noche y claro, se encontraba con que el lugar estaba cerrado, con las persianas bajas.
Ahí fue cuando el dueño del negocio se decidió por poner a un tipo en la puerta a la hora de la supuesta función. Un ropero gigante que te decía “No hay más lugar”, lo cual era mentira porque adentro estaba el dueño durmiendo porque la esposa lo había echado de la casa no sé porque asunto.
“Y pero yo tengo entrada” decía la gente. “No hay más lugar”, era lo único que el mastodonte aprendió a decir en 7 años de primario, pero le bastaba para hacer bien su trabajo. Y nadie se le hacía el vivo porque su aspecto imponía temor.
Finalmente el dueño del negocio cerró, eran innumerables las quejas de la gente, pero en el mismo lugar puso un cine. Lo que son las cosas de la vida, ¿no?
Pero fundió… porque la gente quería ver “Liquidación total”, y esa película no existe. Y a la gente cuando se le mete algo en la cabeza, por más que le pongas a Bruce Willis, si querían a Stallone, querían a Stallone. Con eso no se jode.
En fin… ahora es un templo evangelista como casi todo cine que cierra. El dueño del negocio se convirtió en pastor y ahora anda dando vueltas por ahí hablando en portugués.
En Panamá se ve que es muy común que la gente ande calzada
Esta gente sabe tomar a uno de gilastrún...
El viernes vuelvo... o el sábado...